Última actualización: 5 de septiembre de 2026

Qué hacemos con tus datos

Esta página habla de lo que pasa en este sitio web. Está escrita en el mismo orden en que las cosas ocurren: qué te pedimos, para qué lo usamos, quién más lo ve y cómo pedir que lo borremos.

Lo que nos das vos

El formulario de reserva pide siete datos: tu nombre, un teléfono, un email, qué tratamiento te interesa, qué día te viene bien, en qué franja horaria, y un mensaje si querés contarnos algo.

Las usamos para una sola cosa: escribirte y coordinar ese turno. Un pedido de reserva no queda agendado hasta que hablamos con vos y confirmás.

Lo que el sitio anota solo

Junto a cada pedido de reserva guardamos de dónde llegaste: si venís de un anuncio, de una búsqueda o de una red social. Sirve para saber qué vale la pena y qué no, y así no gastar en publicidad que no le sirve a nadie. No dice quién sos: dice qué link te trajo.

También guardamos una huella de tu dirección de internet, y acá la palabra importa. No guardamos la dirección: guardamos un código irreversible calculado a partir de ella, que sirve para notar que veinte pedidos vinieron del mismo lado en un minuto y frenarlos. De ese código no se puede volver a la dirección.

Cuando el estudio hace publicidad, el sitio carga las etiquetas de Google Ads y del píxel de Meta. Sirven para una sola cosa: avisarle a la plataforma que alguien reservó, así deja de mostrarle el anuncio a quien no le interesa. Esas etiquetas usan cookies propias.

Nunca les mandamos lo que escribiste. Ni tu nombre, ni tu teléfono, ni tu email, ni siquiera cifrados. Google y Meta se enteran de que hubo una reserva; quién sos se queda acá. Y si el estudio no está haciendo publicidad, no se carga ninguna de las dos y el sitio no le habla a nadie.

Quién más lo ve

Nadie compra, alquila ni recibe tus datos. Lo único que hay es infraestructura: la base de datos donde vive tu pedido está alojada en Supabase, que la guarda por nosotros y no la usa para otra cosa.

El mapa del final de la página de inicio lo dibuja Google. Desde hace poco no se carga hasta que bajás hasta él: si nunca llegás ahí, Google nunca se entera de tu visita.

Cuánto lo guardamos

Un pedido de reserva se guarda mientras siga siendo útil para atenderte. Si empezás un tratamiento, pasa a ser tu ficha, con lo que hace falta para seguir tu evolución de forma segura. Si no, queda como un pedido más y podés pedir que lo borremos cuando quieras.

Lo que se conversa y se registra en el estudio durante una consulta es otra cosa y no pasa por este sitio.

Lo que podés pedirnos

La ley 25.326 te da tres derechos sobre tus datos, y no hace falta explicar por qué los ejercés: saber qué tenemos de vos, corregirlo si está mal, y pedir que lo borremos.

Pedínoslo en el estudio, en Araujo 961 3B, Mataderos, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y lo resolvemos. No cobramos por esto y no hay formulario que llenar.

Si alguna vez creés que no te respondimos como corresponde, podés reclamar ante la Agencia de Acceso a la Información Pública, que es el organismo que controla esto en Argentina.